Elías Querejeta: el productor, con mayúsculas, del cine español.

imagesSi por algo será recordado el recién finado Elías Querejeta es sin duda por haber ejercido de productor de algunas de las joyas incuestionables de nuestro cine. Con un ojo clínico increíble para financiar a directores talentosos que parieron obras diferentes en una época en la que las comedias de trazo grueso abrían una rendija por la que expulsar la desbocada represión sexual de una gran parte de la población local, se atrevió desde su comunismo nada disimulado a poner en entredicho a un régimen dictatorial que comenzaba a dar síntomas de agotamiento. Mediante sus argumentos y sus nada ambiguas metáforas pudo sortear la censura y apadrinar un tipo de cine que al final ha llegado a trascender de cualquier ideología política.

Su película más emblemática y por la que sin duda será siempre recordado fue El espíritu de la colmena, dirigida por Víctor Erice en 1973, una auténtica obra maestra del séptimo arte que gana con cada nuevo visionado. Aquel sensible y delicado trabajo narraba con un lirismo a flor de piel la íntima apertura al mundo de dos niñas. La interpretación de ambas fue excelente, en especial la de la pequeña Ana Torrent, cuya expresión y mirada conmovieron al público, aunque también fue digna del aplauso unánime su portentosa fotografía, de corte impresionista, de Luis Cuadrado. El film fue reconocido merecidamente con la Concha de Oro del Festival de San Sebastián, convirtiéndose en la primera película española en conseguir ese preciado galardón.

Otros títulos menos exitosos a nivel nacional como La familia de Pascual Duarte (Ricardo Franco, 1976)  o Cría Cuervos (Carlos Saura, 1976) sí que obtuvieron también su reconocimiento en certámenes de prestigio como por ejemplo el Festival de Cannes.

Su prolífica carrera en el terreno de la producción deparó otros títulos que por unos u otros motivos se han convertido en referentes a la hora de analizar la historia de nuestro cine. Ahí quedan para la posteridad películas como El Sur (Víctor Erice,1983), un auténtico regalo visual bañado de una dosis de poesía y un lirismo emotivo difíciles de igualar; La Caza (Carlos Saura, 1965), una arriesgada historia, de insólita agresividad, que aunque supuso un fracaso de crítica y público cuando se estrenó, fue reconocida con el Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín; El desencanto (Jaime Chávarri, 1976), considerado como uno de los mejores documentales rodados jamás en nuestro país y que se convirtió en una obra de culto instantáneo; Deprisa, deprisa (Carlos Saura, 1981), paradigma de lo que se conoció como cine “quinqui” y un fiel retrato de una juventud marginal a la que no le quedaba más remedio que obrar al margen de la ley; o la muy aclamada Tasio (Montxo Armendáriz, 1984), una soberbia radiografía de la emoción desnuda, filmada con exquisita sensibilidad y una habilidad extrema para diseccionar sentimientos.

A pesar de su timidez y, según algunos, su obsesión por controlar todos los detalles de la producción y montaje de sus obras, el cineasta vasco también se atrevió en un par de ocasiones a colocarse detrás de las cámaras, dirigiendo un cortometraje documental sobre una de sus grandes pasiones, el fútbol (en su juventud militó en las filas de la Real Sociedad e incluso llegó a debutar en primera división) y un largometraje también documental titulado Cerca de tus ojos (2009), donde nos mostraba imágenes que acreditaban la vulneración de los derechos humanos, desde su declaración Universal en 1948 hasta nuestros días, y que contó con la participación de grandes figuras de nuestro cine como Maribel Verdú, en el personaje de una periodista que va narrando el incumplimiento de esos mismos derechos en distintos lugares del mundo.

En los últimos años de su vida, auspició el descubrimiento de algunos jóvenes realizadores como Fernando León de Aranoa, que, si bien puede no ser del gusto de todos los públicos, si que se ha erigido como portavoz de lo que se podría llegar a llamar “mensaje del pueblo llano”, ya que la mayoría de sus trabajos intentan reflejar con mayor o menor fortuna los problemas de la clase media trabajadora, tratando temas como el paro (Los lunes al sol); la adaptación de los emigrantes en nuestro país (Amador); la prostitución (Princesas) o la pobreza infantil (Barrio). También estuvo detrás de la mayoría de proyectos cinematográficos de su propia hija Gracia (quien por cierto acaba de estrenar este mismo viernes su último trabajo, Quince años y un día, que, paradójicamente, es el único trabajo no producido por su padre).

Paradójicamente, no fue un personaje que haya recibido multitud de reconocimientos a su carrera pese a haber luchado enconadamente por vislumbrar un tipo de cine decididamente a contracorriente. Hace unos años, concretamente en 2009, el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges sí que premió su incansable labor entregándole su “María Honorífica”, y el año pasado recibió el Fotogramas de Plata por su recorrido profesional. En este 2013 algunos de sus acólitos llegaron a promover un movimiento en el que se pedía que el cineasta fuera reconocido con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, galardón que al final ha recaído en manos del director de origen alemán Michael Haneke.

Descanse en paz un hombre que vivió por y para el cine español. Un ejemplo de coherencia y de tenacidad en unos tiempos en los que tener voz propia parecía una quimera; alguien qué fue capaz, a pesar de su juventud, de aventurarse a plantar cara a los anquilosados sistemas de producción de sus mayores, y que, una vez conseguido su merecido prestigio, jamás dejó de tener una influencia directa en los círculos de poder que decidían los parabienes de nuestra cada vez más renqueante industria cinematográfica.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: